• Julia Grande, nuestra fisio infantil alerta: “el mejor andador es el que no se usa, es inútil y peligroso”

    Julia Grande, nuestra fisio infantil alerta: “el mejor andador es el que no se usa, es inútil y peligroso”

    julia grande veloso, colegiada n0092

    Julia Grande Veloso, colegiada nº0092

    Y en esta opinión Julia Grande Veloso cuenta con el respaldo de la Asociación Española de Pediatría (AEP), que pretende concienciar a las familias para que, de una vez por todas, el andador o taca taca deje de utilizarse.

    El andador es uno de los objetos que suele comprarse a los bebés que comienzan a mantenerse erguidos. Sigue siendo habitual en muchos hogares pero su uso está claramente desaconsejado por muchos motivos, pues es inútil y peligroso, y no ofrece realmente ventaja alguna para lograr que el niño se mantenga de pie.

    De hecho, en Canadá han sido prohibidos y otros países también desaconsejan su uso avalados por informes como el de la Alianza Europea para la Seguridad Infantil, que lo califica como no seguro. Para Julia, el taca taca es un “antiayudador” para que el niño aprenda a caminar y es el causante de graves accidentes. De hecho, la AEP asegura que cuadriplican el riesgo de caída por una escalera, duplican el riesgo de fractura por caída por una escalera y además adelantan la edad de caída por una escalera de los doce a los ocho meses. También aumentan el riesgo de quemaduras y de intoxicaciones. Nuestra fisioterapeuta infantil se ha encontrado con algún tipo de anomalías en las rodillas y los pies de los pequeños».

    Hace ya unos años, un informe elaborado por un equipo de médicos irlandeses puso en entredicho la funcionalidad y la conveniencia de usar este elemento infantil tan extendido en hogares de todo el mundo durante las últimas décadas. El empleo del tradicional tacatá (de forma circular con ruedas que facilitan el desplazamiento del niño, no confundir con el llamado correpasillos) ha sido desaconsejado por el grupo investigador dublinés tras llegar a la conclusión de que “ralentiza el desarrollo” de los pequeños.

    andadores infantiles

    En un artículo publicado por la prestigiosa revista médica británica The British Medical Journal se informa de que el uso del andador retrasa el gateo y el momento en que se empieza a andar, entre otras funciones motrices. “Los bebés cuentan con una serie de terminaciones sensitivas y térmicas concentradas en el pie. Ese es un punto fundamental en el crecimiento y el proceso cognoscitivo de los niños. Es un órgano de información táctil, muy importante, que queda anulado con el uso del andador con el paso del tiempo.

    Este informe confirma la existencia de diferencias considerables entre los niños que utilizan el andador y los que no: los primeros tardan un total de 57 semanas en estar de pie por sus propios medios, los segundos emplean algo más de 53. Las conclusiones de la investigación revelan que los niños que usan el tacatá tardan tres semanas más en dar su primer paso que el resto de los pequeños.

    Por todo esto Julia insiste en que es muy importante dejar que los niños aprendan solos. “Los bebés que crecen de forma natural, sin el andador, adquieren el equilibrio y la fuerza necesaria para su desarrollo mucho antes que los niños que lo utilizan”. Aunque descarta que el empleo del andador pueda tener consecuencias nocivas para los pequeños en un futuro, sí considera que «podrían darse algunas anomalías». Julia sostiene que los niños que ella ha tratado y que lo usaban «son más torpes» que el resto.

    ¿Realmente tiene algún efecto beneficioso sobre el aprendizaje de la marcha? Para Julia Grande, nuestra especialista en pediatría, la respuesta es NO, ninguno, más bien al contrario.

    La adquisición de la marcha es uno de los hitos motores principales dentro del desarrollo motor de un niño dentro de su primer año de vida. Este hito motor es adquirido gracias a un modelo básico, coordinado y rítmico de activaciones de distintas cadenas musculares, con  el  control postural  (estático  y  dinámico)  como  requerimiento  previo  fundamental.

    Dicho control postural necesita de la constante información que recibimos por medio de una información previa (feedforward) y de la información que se realiza tras realizar toda acción (feedback), para aprender y realizar los ajustes necesarios para madurar el patrón de marcha inicial. Esto se traduce en la necesidad de realizar repeticiones del movimiento a un ritmo determinado y de manera constante durante las semanas en las que el pequeño empieza a caminar, para que el sistema nervioso tenga la información más real posible e ir ajustando dichos parámetros hacia un modelo maduro.

    Los fisioterapeutas pediátricos, como nuestra profesional Julia, encargados del desarrollo motor de los niños, trabajan a diario con distintas estrategias para la adquisición del mismo, incluyendo pautas de trabajo para los padres para trabajar en casa o en el entorno natural donde el niño realiza su vida diaria. Así, Julia considera fundamental que los padres sepan qué puede suceder en un niño cuando usa un andador infantil en cuanto al desarrollo motor del niño y el riesgo de accidentes domésticos.

    Como decíamos antes, el sistema nervioso necesita de información, tanto interna como externa, para poder ir madurando su patrón de marcha. En el caso de usar andador, dicha información no es real ni es completa, ya que la posición del niño no llega a ser la fisiológica para su edad, ni una  correcta  carga de peso en sus miembros inferiores, lo que puede llevar a patrones alterados de la marcha (desplazarse de puntillas y no frenar nunca por sí mismo sino por medio del dispositivo).

    Pero la creencia arraigada todavía en la población mundial se sustenta en que el andador infantil ayuda a los niños a empezar a anda. Los estudios científicos muestran que no es así y, como alerta Julia, producen el fenómeno contrario. El bebé para iniciar la marcha antes inicia el gateo, aprende a incorporarse con apoyo, se mira sus pies al iniciar sus primeros pasos, alcanza y manipula objetos a su alcance para experimentar, desarrollar sus cualidades táctiles, olfativas, visuales,… Un niño en un andador no puede hacer nada de esto: no ve sus pies, no alcanza los objetos del suelo,… el andador es un objeto que le priva de todas esas experiencias.

    Es más, el andador aumenta la probabilidad de los accidentes en lactantes, como indica el Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones no intencionadas en la Infancia.

    Son diversos los estudios que nos hablan sobre el riesgo de que los niños que utilizan los andadores infantiles puedan sufrir un accidente domésticos con un porcentaje del 24,4%. Esto es debido a que los niños pueden adquirir grandes velocidades en estos dispositivos y no dan apenas tiempo a reaccionar los padres/cuidadores. Algunas de las lesiones más frecuentes son contusiones, heridas, fracturas, traumatismos craneoencefálicos o abrasiones.

    En España, los padres tienen una creencia acerca del uso del andador infantil de seguridad por lo que baja el nivel de alerta y de supervisión de los niños, dando lugar a que un 42,6% de los padres indican que los utilizan. Además, su sensación es que los niños juegan con el dispositivo y este favorece la adquisición de la marcha. Sin embargo, un 54% reconoce como inconveniente su potencial para generar accidentes.

    Vemos ahora algunos ejemplos del uso del andador en otros países:

    En Gran Bretaña

        • El 50% de los niños usan uno de estos dispositivos

     

        • Entre 8-12% de los niños que usan el andador infantil  sufre un accidente doméstico. De los cuales el 29% es un accidente doméstico que acude urgencias con un grado de severidad de grave.

     

        • La principal intervención de los profesionales sanitarios son charlas informativas durante el embarazo, informando sobre los riesgos que conlleva la utilización de estos dispositivos.

    En Austria

        • Una vez a la semana se atiende una fractura craneal en urgencias debido al uso de estos dispositivos.

    En Gales

        • 25% de los niños que acuden a urgencias con quemaduras, tienen como origen el uso de los andadores infantiles.

    En Estados Unidos

        • La Asociación Americana de Pediatras no recomienda ni su compra ni su uso.

     

        • Entre el 77% – 86% de los niños usan un andador infantil  en un determinado período de tiempo en su vida.

    Y en Canadá

        • Prohibición de publicidad o venta de andadores infantiles.

     

    Muchas veces le preguntan en la consulta a Julia: ¿Qué alternativas hay al andador? Julia recomienda opciones como las mantitas interactivas, el saltador que se engancha al marco de la puerta, ponerle juguetes en la bandeja de la trona, el correpasillos para cuando empiezan a mantenerse de pie, o simplemente sentarlo en el suelo rodeado de sus juguetes favoritos.

    Photo credit: zgrredek / Foter / CC BY-NC-ND

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